Varias son las características que pintan de cuerpo entero a los integrantes de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú. Hipocresía. Agresividad. Ignorancia.
Sin embargo, desde el inicio del conflicto iniciado por los asambleístas, una característica prevaleció por encima de las otras. Negación.
Negación ante la realidad objetiva. Negación ante los contundentes informes técnicos. Negación ante las cifras emanadas del monitoreo ambiental.
Y negación total ante el creciente rechazo que su irracional actitud viene generando, de un tiempo a esta parte, en el seno mismo de la sociedad gualeguaychuense.
Primero fue un tímido planteo contrario a Arroyo Verde, llevado adelante por un pequeñísimo grupo de ciudadanos. Fueron insultados, agredidos, molestados, amenazados. Los acusaron de ser “cómplices del gobierno uruguayo”, “traidores” y “agentes pagos por Botnia”.
Este pequeño grupo comenzó a crecer y pronto se sumaron cientos de comerciantes de Gualeguaychú, planteando un rechazo al corte de ruta debido al impacto negativo que éste genera en la alicaída economía local.
Así, luego de unos pocos meses, podemos ver a una ACAG acorralada -producto de su propia inoperancia y encierro- pero que no logra caer en la cuenta que su irracional estrategia generó un profundo rechazo en la sociedad, incluso en la ciudad que le dio vida.
El “No a Arroyo Verde” es un grito que se escucha cada vez más fuerte, cada vez más claro, cada vez más rotundo.
Es hora que los asambleístas dejen de jugar a las escondidas, den la cara y de una vez por todas entiendan y acepten que la realidad los pasó por encima y hoy por hoy su postura solo genera rechazo, bronca y antipatía.
Argentinos y Uruguayos merecemos que la relación binacional deje de ser rehén de un grupo de patovicas carreteros, obnubilados por micrófonos y cámaras de televisión que hace rato quedaron en el pasado.


Primero, lo primero. Las disculpas del caso. Un mes y monedas con el blog caído requiere de las explicaciones del caso.
Una palabra, solita, que representa toda una gesta de supervivencia, amistad y deseos de vivir.
En el día de ayer José Mujica, presidente electo de todos los uruguayos, anunció una nueva estrategia en pos de buscar un fin al conflicto que divide a Argentina y Uruguay debido al rechazo argentino a la instalación de plantas de celulosa en casi la totalidad del territorio uruguayo.
En el día de ayer, Uruguay volvió a disfrutar de una verdadera fiesta cívica.
Argentina se afana, desde hace ya cuatro años, en incentivar un litigio binacional que a esta altura se hace realmente incomprensible.
Se cumplen tres años de bloqueo al puente internacional Gral. San Martín.
El artículo que les presento en el día de hoy fue escrito por el Dr. Mario Féliz, catedrático de la Universidad Nacional de La Plata (Profesor Titular de Química Inorgánica de la Facultad Ciencias Exactas) e Investigador Principal de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de de Buenos Aires.


