La jueza en lo Correccional, Alicia Vivian, que además se especializó en Derecho Administrativo y es Presidenta de la Cooperadora del Hospital, habló en una radio de Gualeguaychú del corte de ruta que llevan adelante los asambleístas.
¿Como ve a Gualeguaychú? ¿En estado de anomia, o respetando las normas?
Creo que no somos muy respetuosos de las normas y al igual que en otros temas, en Gualeguaychú hemos tomado esta costumbre de aceptar. La situación clave demostrativa de que no somos respetuosos de las normas, es el corte. Pero antes quisiera hacer una reflexión para que no se me mal interprete. Soy una gran defensora del medio ambiente pero no de ahora. Una de las motivaciones que me trajo Gualeguaychú y a quedarme fue que mi hija se criara en esta posibilidad ambiental. Poder estar en mi casa y ver árboles, pájaros, tener un río cercano. Y no que al abrir las ventanas una se encuentre un gran edificio enfrente. Todo eso está amenazado y evidentemente uno tiene que protegerse de todas las maneras contra toda actividad contaminante. Porque hoy día, la sociedad de la era post industrial se caracteriza por ser de riesgo. Todas las actividades son riesgosas. Hay algunas que generan riesgos tolerados por la sociedad: como los automóviles. Nadie dice que un auto no contamina; pero sí decimos: “contamina dentro de lo permitido”. En cuanto a Botnia, no me cabe la menor duda que su actividad puede ser generadora de contaminación con gran intensidad. Entonces uno dice: “a este tipo de industria no la quiero”. Me refiero a ese y cualquier otro, como los agroquímicos y a todo aquello que pueda afectar el medio ambiente. Digo esto primero, para que no queden dudas. Porque hemos llegado a un punto en nuestro país, en que pareciera que no caben las opiniones diferentes.
Por culpa de los propios políticos reacios al diálogo y con una visión maniquea de la realidad: es blanco o negro.
- Yo puedo pensar blanco, otro en gris y un tercero en negro o azul y entre todos podríamos decir: el pensamiento es rojo. Porque es la confluencia de todos los pensamientos, que nos lleva a dar una solución. Pero me parece que aquí estamos entrampados: El corte si o el corte no. ¿El corte es el problema o es una estrategia para que no quede la Botnia? Entonces si el tema es Botnia, no perdamos de vista cuál es el problema, que tenemos encausado en la Corte de La Haya. Si acá hay una violación al Tratado del Río Uruguay, como todos nosotros sostenemos, el día de mañana va a ser La Haya quien nos va a decir: “señor, tiene razón, esta planta no puede funcionar”, o “usted no tiene razón, veremos su escenario”.
El corte ¿no está contaminando otros asuntos?
- Es una medida estratégica ilegal. No podemos ejemplificar diciendo están en juego los fundamentos del derecho a la vida. La constitución no nos da al corte como un derecho constitucional. La Constitución nos da el derecho a trabajar y nos da también el derecho constitucional a la huelga. Pero nadie dice: “no estoy de acuerdo con lo que dijo el director y entonces voy a la huelga”. No; hay todo un procedimiento para que pueda proceder esa huelga. Porque si me meto en el campo de la Constitución, debo aceptar la Constitución con todo. No puedo elegir este articulito que a mi me gusta y el otro no.
Pero ¿quién falla acá?
Volvemos al punto: ahora estamos en el mientras tanto. Ahora el corte ha demostrado que no impidió la construcción Botnia, que no impidió su funcionamiento y que no impide la contaminación que hoy está haciendo. Entonces como medida estratégica, no está cumpliendo los fines que todos queremos: que no contamine.
El corte nos ha hecho quedar encerrados en un círculo o laberinto, olvidándonos del foco de la cuestión que el problema que es Botnia…
- El corte es una estrategia hace al objetivo principal, que Botnia no nos contamine. En el mientras tanto, ahora esperamos la decisión de La Haya y debemos de ser respetuosos de lo que ella decida. Si nos dicen: “no tienen razón” estaremos en otro escenario que habrá que evaluar en otro momento. Pero ahora estamos en el mientras tanto, por eso yo digo que el corte es una estrategia en este mientras tanto. ¿Pero cuál es el fin del corte? Estoy convencida de que no es una medida legal, que es una medida ilegítima; no estamos con derecho para poder hacerlo. Más allá que hoy estamos en una sociedad permisiva, con gobiernos permisivos que han hecho del corte y los piquetes una cosa normal. Pero si vamos al análisis objetivo de la cuestión, no es el corte una medida avalada por la Constitución, más allá de que Botnia pueda afectar nuestros derechos a la vida y al ambiente sano. Porque a la Constitución hay que analizarla como un todo. No puedo tomar un artículo porque me conviene y el resto lo dejo. Ahora ¿el corte me sirve estratégicamente para que Botnia deje de contaminarnos? ¿Estamos logrando algo con el corte? Creo que no. Pongamos en la otra balanza qué estamos perdiendo con el corte. Porque no se analiza lo que estamos perdiendo con el corte. En primer lugar, el corte no nos es favorable para nuestra estrategia en La Haya. Porque puede ser un argumento de peso en la defensa del Uruguay. Entonces, no estamos colaborando en la defensa ante a La Haya.
¿El corte puede incidir en el ánimo de los jueces?
- O no, más allá de que La Haya tiene que hacer una interpretación del Tratado. Pero aunque sea en nuestra exposición pública, es un argumento que agita el Uruguay. Les estamos dando letra todos los días con el corte. Es decir, desde ese punto de vista, creo que el corte, no coadyuva o no va a posicionarnos mejor. Porque en la medida que le demos argumentos al contrincante, aunque sea para que aparezca en los diarios, estamos debilitando la propia defensa. Es una cuestión estratégica.
Y la opinión pública cada vez más adversa….
Que perdemos desde nuestro punto de vista de nuestro comercio internacional -esto lo digo con conocimiento de causa porque yo me dedicaba al derecho penal- económico dentro de los cuales está derecho aduanero- mis clientes mientras era abogada, eran fundamentalmente las empresas uruguayas. Todo ese tránsito internacional que hacía de Gualeguaychú un punto estratégico, se perdió. Y para retomarlo, no es que abro el puente y voy a recuperar todo ese tránsito de camiones, con lo que eso implicaba en cuanto al comercio internacional y desde el punto estratégico a desarrollar.
¿Pero ese no es un problema exclusivo suyo? Como el caso de los despachantes de aduana, o de la estación de servicio en la ruta 136?
Como problema general doy el ejemplo de lo que se ha perdido como punto estratégico de comercio internacional. Era un paso obligado que hoy ya no tenemos ¿que implicaba esto? Generación de recursos para mucha gente. Ese es mi caso referencial porque lo conozco. Quizás sabía lo que se movía, las influencias que podía haber llegado a tener y se lo que generaba indirectamente a Gualeguaychú. Porque esa gente comía en Gualeguaychú, esos camiones cargaban nafta implicaban todo una estrategia de comercio internacional que se daba que hoy ya no existe.
Expuestos los pro y los contra, corresponde ahora decir qué podemos hacer. En esto voy a usar una frase del Mayo Francés de 1968: “la imaginación al poder”. Evidentemente la comunidad de Gualeguaychú y la Asamblea tienen que generar estrategias diferentes para el mientras tanto. Porque precisamente este corte ha generado conflictos a nivel local con nuestros connacionales. Hay una visión del uruguayo muy negativa cuando todos tenemos algún pariente en frente. Ha generado efectos colaterales que no son de los mejores hay que replantear la estrategia. Aparte de todo esto, el problema central es que hoy Botnia está contaminando. Nosotros debemos transitar todas las vías legales que tenemos a nuestro alcance -que no son pocas- para exigir a nuestro gobierno, que es el responsable de hacer efectiva las garantías constitucionales que nosotros tenemos. Que emplee todos los mecanismos legales. Concretamente, en este mientras tanto todo lo que implique control de la planta de Botnia para saber si realmente está contaminando.
¿Vigilancia ambiental? ¿Implementación del Código Aduanero?
- Nosotros tenemos que exigir como ciudadanía, que el gobierno nacional instale un observatorio que reúna todos los controles con la mayor tecnología. Sabemos que hay una causa iniciada acá que tramita ante el Dr. Vasallo, que se ha pedido que se controle el aire para una medida cautelar genérica. Que vengan los mejores equipos control del aire, que existen en otros países como Canadá. Que ese control del aire, agua, peces, sea con control ciudadano y con publicidad que cualquiera de nosotros estemos sabiendo de que Botnia está o no contaminando. Si Botnia está contaminando que nuestro gobierno por vías legales, diplomáticas, jurídicas, la CARU, por todos los mecanismos legales que tenemos al alcance -que no son pocos- accionen como corresponda. Porque mientras sigamos manteniendo el corte, el corte es el eje del conflicto. Digo: “la imaginación al poder” y por las vías que nos corresponde.
Atenta contra la creatividad.
Atenta contra la misma existencia. Yo no veo que se esté exigiendo el control con la firmeza que se tiene que exigir. Todos sabemos de oído que algo se está controlando. Quiero saber si se está controlando la contaminación del aire, que exige por lo menos 6 meses de control permanente y es costosa. Busquemos los recursos, pero es necesaria. Con control ciudadano en el que deben intervenir los representantes de la asamblea que más saben. Si hoy está contaminando Botnia, exigirle a nuestro Gobierno Nacional, que es el responsable de que nuestros derechos sean realmente garantizados. Para eso vivimos en un sistema republicano, representativo y federal que accione en consecuencia.
El cuanto a la aplicación del Código Aduanero, las famosas prohibiciones “no económicos”, son decisiones políticas. Es decir, en funcion de la política económica, sanitaria, política de medio ambiente que tiene el gobierno nacional, que es quien tiene el resorte para determinar que tal mercadería no se importe ni se exporte. Además, tampoco hay un problema de conflicto internacional porque Botnia está en zona franca y el gobierno pierde la soberanía sobre la zona franca. Que se imponga una prohibición económica sobre una zona franca, no implicaría un conflicto con el Uruguay. Accionemos legalmente. Tenemos todo el andamiaje que nos sostiene desde el punto de vista jurídico y fáctico. Accionemos y exijamos por la vía legal que nuestro gobierno tome la prohibición económica. Los medios están al alcance.
Es una decisión política, pero el Gobierno lo niega argumentando razones legales que no se han explicitado
- Hay mecanismos legales de hecho tenemos una demanda. Una exigencia al cumplimiento; tenemos una amplia gama que va del Derecho Penal al Derecho Civil, que le impone deberes al funcionario público…
En tal caso ¿quién debe litigar?
- La asamblea tiene personería jurídica, todas las armas. Es una ONG y los simples ciudadanos tienen el derecho de petición, de reclamar. Si no cumple, existe el delito por desobediencia judicial. Cuando media una orden judicial se obliga al funcionario público de cualquier rango a cumplirla. Hay que transitar las vías legales que tenemos y para eso la asamblea tiene abogados conocidos y muy capacitados para poder accionar en ese sentido.





