Varias son las características que pintan de cuerpo entero a los integrantes de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú. Hipocresía. Agresividad. Ignorancia.
Sin embargo, desde el inicio del conflicto iniciado por los asambleístas, una característica prevaleció por encima de las otras. Negación.
Negación ante la realidad objetiva. Negación ante los contundentes informes técnicos. Negación ante las cifras emanadas del monitoreo ambiental.
Y negación total ante el creciente rechazo que su irracional actitud viene generando, de un tiempo a esta parte, en el seno mismo de la sociedad gualeguaychuense.
Primero fue un tímido planteo contrario a Arroyo Verde, llevado adelante por un pequeñísimo grupo de ciudadanos. Fueron insultados, agredidos, molestados, amenazados. Los acusaron de ser “cómplices del gobierno uruguayo”, “traidores” y “agentes pagos por Botnia”.


Primero, lo primero. Las disculpas del caso. Un mes y monedas con el blog caído requiere de las explicaciones del caso.


