Varias son las características que pintan de cuerpo entero a los integrantes de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú. Hipocresía. Agresividad. Ignorancia.
Sin embargo, desde el inicio del conflicto iniciado por los asambleístas, una característica prevaleció por encima de las otras. Negación.
Negación ante la realidad objetiva. Negación ante los contundentes informes técnicos. Negación ante las cifras emanadas del monitoreo ambiental.
Y negación total ante el creciente rechazo que su irracional actitud viene generando, de un tiempo a esta parte, en el seno mismo de la sociedad gualeguaychuense.
Primero fue un tímido planteo contrario a Arroyo Verde, llevado adelante por un pequeñísimo grupo de ciudadanos. Fueron insultados, agredidos, molestados, amenazados. Los acusaron de ser “cómplices del gobierno uruguayo”, “traidores” y “agentes pagos por Botnia”.


Una palabra, solita, que representa toda una gesta de supervivencia, amistad y deseos de vivir.
En el día de ayer José Mujica, presidente electo de todos los uruguayos, anunció una nueva estrategia en pos de buscar un fin al conflicto que divide a Argentina y Uruguay debido al rechazo argentino a la instalación de plantas de celulosa en casi la totalidad del territorio uruguayo.
En el día de ayer, Uruguay volvió a disfrutar de una verdadera fiesta cívica.
Se cumplen tres años de bloqueo al puente internacional Gral. San Martín.
En estos días se pueden apreciar a través de la prensa dos festejos muy parecidos. Y, a la vez, muy distintos.
No hay caso. Caen algunas gotas, suenan un par de truenos y los asambleístas -cual ratas- corren a esconderse en su madriguera.
Hay países -como Vietnam- donde el fútbol casi no existe. Hay países -como Estados Unidos- donde se está convirtiendo poco a poco en un deporte popular. Hay países -como Inglaterra, España, Italia, Brasil, Uruguay- donde este deporte es pasión de multitudes.
La vida en sociedad exige la aceptación individual del deber como obligación social, y el cumplimiento colectivo de la Justica, como sanción social (José Ingenieros)
Días atrás, luego de reiniciado el blog Bustismos, tuve el placer de conversar sobre el tema que analizamos y debatimos en este espacio virtual con un par de conocidos argentinos que lucharon en la Guerra de Malvinas. Su posición era casi exactamente igual a la mía, por lo que no hubo diferencias sustanciales. 


