Vamos, vamos, Argentina!

Por Antonio Giossa 13.11.2009

AguaNo. No me confundí. Tampoco hay en estos días algún partido de fútbol donde juegue la selección albiceleste.

Hoy llovió sobre la ciudad de Buenos Aires. No fue una tormenta apocalíptica, sólo duró algunos minutos. Pero bastó para inundar barrios enteros en esta ciudad donde se mezclan pizcas del Primer Mundo y toneladas del Tercer Mundo.

Prendo la televisión y veo el desastre. Parece Bombay, las cuatro líneas de trenes más importantes completamente paralizadas. O algún pueblo del sur de Estados Unidos, devastado luego de un huracán. O una pequeña y atrasada aldea de la India, luego de sufrir un tsunami.

Pero no, es Buenos Aires.

Más de 70 sumideros de agua completamente tapados. En Almagro, en el viaducto de la calle Yatay, buzos tácticos tuvieron que rescatar a personas atrapadas en el agua. En Avda. Córdoba y Scalabrini Ortiz, cuadras y cuadras de automóviles paralizados y rodeados por el agua.

En Juan B. Justo y Santa Fé, sólo los camiones logran “navegar” por las calles, mientras que los peatones se arriesgan a cruzar en lugares donde el agua les llega hasta la cadera. Un lugar muy recordado, ya que en la lluvia anterior, en esa misma esquina, un joven paseaba tranquilamente por el medio de las calles inundadas… en un kajack.

La autopista Gral. Paz, a la altura de la Avda. San Martín, está cortada por la cantidad de agua. Los automovilistas, desesperados, intentan sacar los guarda-rails instalados a la vera de la autopista buscando una vía de escape.

En Santa Fé y Humboldt, en pleno barrio Palermo, la solución encontrada fue simple, el clásico “lo atamo’ con alambre” que impera en ese país como política de Estado. Esa zona, muy cerca de la estación de trenes, está completamente tapada por el agua y se convirtió en un lugar muy peligroso para los transeúntes, por lo que se decidió tirar una cuerda para que sirva de ayuda a la hora de cruzar las calles.

Esta imagen, la de este último lugar, me hizo acordar a mi primer verano en Buenos Aires. Llegué a Argentina en diciembre del año 2000 y comencé a trabajar en una empresa instalada en pleno corazón de Palermo, muy cerca del clásico Jardín Japonés.

Recuerdo que, en pleno febrero, comenzó a llover durante algunas horas. Comenté a mis compañeros de trabajo que iba a “esperar que pare de llover para regresar a casa“. ¿La respuesta? Risas burlonas. “Ya vas a ver cuando salgas y llegues a Santa Fé, de ahí no pasás“. Dicho y hecho, intenté salir pero lo que vi fue un espanto. Cuadras y más cuadras de calles convertidas en caudalosos ríos.

Fue la primera vez que vi los efectos de décadas de desidia y falta de propuestas gubernamentales a niveles astronómicos e increíbles. Y lo que más me asombró fue escuchar que estos problemas venían de mucho tiempo atrás y la gente ya había bajado los brazos, asumiendo que no iban a generarse cambios o soluciones.

Hoy, casi nueve años después, veo una imagen calcada del pasado, como si no hubiera pasado casi una década. En el medio, recuerdo decenas de declaraciones de funcionarios públicos anunciando millonarias obras que nunca se hicieron, no se hacen y no se piensan hacer.

Vamos a encontrar una solución a las inundaciones“, afirmaba Ibarra en su momento. También lo dijo Telerman. Y también lo anunció Mauricio Macri cuando buscaba ser jefe de gobierno de esta ciudad.

Vamos a“. Dos palabras que se escuchan día a día en Argentina, pero que nunca cristalizan en hechos y acciones reales.

Vamos a limpiar el Riachuelo en mil días“, anunció Carlos Menem en la década de los noventa.

No voy a prometer mil días, pero vamos a invertir diez mil millones de pesos para sanear la cuenca del Riachuelo“, afirmó Néstor Kirchner, planteando un gasto de mil millones anuales durante un período de diez años, exclusivamente para limpiar el Riachuelo. La historia de siempre: no se invirtió lo prometido, y el poco dinero destinado al Riachuelo terminó, por obra y gracia de Romina Picolotti (referente de los asambleístas, que festejaron su cargo político como un triunfo propio), en gastos descomunales en viáticos, contrataciones de jets y derivación de dineros hacia Córdoba (provincial natal de Picolotti) y de Entre Ríos (provincia natal de su padrino político y ex patrón, Jorge Busti).

Vamos a entregar una computadora por chico“, afirmaron desde el gobierno argentino durante la gestión Kirchner. El “vamos” incluyó un par de discursos, algunas fotografías de funcionarios públicos mostrando las famosas XO y… misión cumplida. No se entregó una sola computadora y, para aumentar aún más el nivel de hipocresía, desde el gobierno argentino se minimiza y ataca al Plan Ceibal uruguayo.

Vamos a defender el río Uruguay“, anunciaron desde el gobierno provincial entrerriano y el gobierno nacional argentino. Poco después, dándole la espalda a años de trabajo binacional a través de la CARU, Argentina decide en forma unilateral dejar de monitorear todo el curso del río Uruguay, dejando ese trabajo solo en manos de Uruguay y tirando por la borda lo vertido en los dicursos inflamados de ecologismo y defensa ambiental.

Vamos a endurecer las normas de la industria pastera argentina“, planteó la Secretaría de Ambiente de La Nación. Se mostraron algunos indicadores que deberían ser cumplidos por las plantas de celulosa y papel, pero nunca se legisló al respecto, quedando todo en una simple guía de trabajo que ninguna industria cumplió ni cumple. El plan PRI-CEPA, un programa de reconversión industrial especialmente diseñado para el sector pastero, no pasó de ser una pequeña lista de sugerencias (que no fueron tomadas en cuenta) y obligaciones (que no fueron acatadas).

Las pasteras argentinas aprovecharon la excusa de la “crisis internacional” desatada el año pasado y justificaron la total falta de inversiones en materia de sistemas de monitoreo ambiental y de tratamiento de efluentes (sólidos, gaseosos y líquidos).

A esa falta de inversiones, se le sumó el vaciamiento financiero de varias pasteras, que terminaron siendo rescatadas económicamente por el Estado argentino, con fondos de las jubilaciones de la ANSES.
Así, la planta de celulosa Massuh fue gestionada por Guillermo Moreno (el principal responsable del descreimiento en las estadísticas del INDEC) y se dejaron atrás las denuncias por contaminación ambiental. Y en el norte argentino, gracias a la financiación con fondos públicos, la antigua planta de celulosa de Puerto Piray pasó a manos de un grupo de trabajadores, en un intento por evitar que cierre totalmente.

Ambas pasteras, al igual que el resto de las plantas argentinas, violan sistemáticamente todas las leyes ambientales que existen en el país. Y, que conste, son leyes mucho más flexibles y laxas que las que podemos encontrar en Uruguay, Chile, Brasil o los países europeos. Aún así, los niveles de emisión de estas plantas superan -en algunos casos, hasta en diez veces!- los niveles máximos permitidos en suelo argentino.

Vamos“. “Vamos“. “Vamos“.

Una palabra que se escucha hasta el cansancio, en un país donde impera el discurso populista y no existe ningún proyecto productivo.

Mientras, Uruguay sigue avanzando, haciendo caso omiso a las amenazas, los insultos y las denuncias irreales que se vomitan desde la Casa Rosada.

Dos países con una historia en común. Dos países con un presente distinto.

Dos países, lamentablemente, con un futuro completamente opuesto.

8 Comentarios en “Vamos, vamos, Argentina!”

  1. Carlos GRANT says:

    Y vayamos preparándonos para este verano, pues tenemos a “El Niño” en el Pacífico, lo que implica una temporada de lluvias que va a durar todo el verano.

    El último “Niño” fuerte fue en 1998 y hubo serias inundaciones. Además, fue acompañado por un fuerte aumento de la temperatura del planeta que se desplomó al año siguiente.

    Los últimos años tuvimos “La Niña”, lo cual provocó sequías. Ahora es de esperar que “El Niño” traiga lluvias a los lugares con sequías como Córdoba.

    Por supuesto, la gente del campo muy contenta.

    Y la gente de Buenos Aires y alrededores, temblando…

  2. Fernando says:

    Estimados: En casa el único feliz es Botniessi. Tengo al gato (Tomás) abajo de la cama, no sale de ahí. Y la perra (Coqui, noble cruza de … vaya a saber qué) abajo de un sofá. Botniessi en cambio está feliz en su charco mientras llueve. Arreglaron algo en la esquina, hicieron una zanja cruzando la calle. Esta cuadra es un barrial rojo que da miedo. Pero no es lo mejor, con la lluvia el suelo cedió en la zanja, y todo el día hubo vehículos que se quedaron atascados en el barro.

    Y estamos como el tema de Trotsky “Cuando pare de llover”, porque sigue y sigue cayendo agua.

    Saludos

  3. Conrado1951 says:

    Me hace acordar a una vieja canción de los 60/70 “Viento dile a la lluvia….

    La verdad que la limpieza de los desagües o alcantarillas es muy engorroso en las grandes ciudades, en Montevideo es común ese bloqueo pero no de igual gravedad. Es famosa la zona de La Paz y Libertador y de la Plaza del Ejercito, lugar este donde se han rajado bloques de motor por la aspiración de agua. Pero lo de Buenos Aires y Argentina en general es de terror. Mientras se pelean los de Capital Federal con los de la Ciudad o los de la Provincia por sus pequeñas cosas y no solucionan las importantes e inmediatas. Recuerdo que en 1990 en Uruguay el presidente era LACALLE y el intendente de Montevideo era Tabaré VAZQUEZ y pese a sus diferencias ideológicas se construyó la 5ta linea de OSE, la red sanitaria de la ciudad se fue recuperando y se construyo el colector sub acuático y se cambiaron casi todos los ómnibus de Montevideo, siendo tan diferentes ideológicamente y en su origen social, fueron capaces de solucionar los problemas primarios que tenía la Ciudad. La verdad no creo que en Buenos Aires sean capaces de llegar a esos acuerdos los políticos, sufren de falta de alma y les sobra orgullo.

  4. Fernando says:

    Conrado: Totalmente de acuerdo. Es la típica imagen de quien mira sólo para la chacrita propia y el interés propio. Resultado: Buenos Aires de hoy (bah, ARGENTINA DE HOY). Como aquel chiste sobre Adán y Eva, vivían pelados y creían que estaban en el paraíso.

    Lo de Lacalle y Vázquez es un claro ejemplo de colaboración a pesar de la ideología, dejar a un lado las diferencias por un bien común, el de la sociedad de la que al fin y al cabo, los políticos también forman parte.

    Sino pregúntenle a Astori por la “sensación térmica” de la delincuencia, (llamada el “Efecto Tourné”) cuando al bajar del auto unos “pibes” le “pidieron” la billetera. Todos, políticos y no políticos, somos ciudadanos, y las mejoras para la sociedad en general son mejoras para nosotros como individuos también. Parece que no lo entienden. Es lo que los yankis llaman “win-win” (todos salimos ganando)

  5. Conrado1951 says:

    Estimado Fernando:

    1°) La sensación térmica no es el efecto Tourne, es una teoria traida de otros países (Centrales) ya la usaba el Contador Stirling con igual criterio estupido que los demás posteriores y anteriores ministros.

    2°)No solo le robaron a Astori, a Rossi y a otros, en el gobierno anterior le robaron a Sanguinetti,entre otros.

    3°)Con referencia a la delincuencia se va a tener que llegar a la conclusión, que no es un asunto de derechas o izquierdas es un asunto del común.

    Hay pocas teorias que funcionen realmente y en todas ellas existen dos partes una represión muy dura y un apoyo social importante.

    Ambas tienen que ir juntas y coordinadas.Educación Social, Educación Cultural, Educación Laboral+represión moral y fisica notoria y como dijo Mujica al menor que no puede aprender por cualquier causa dejarlo trabajar a fin de que tome habitos correctos.

    Mi padre vio que no andaba muy bien, me llevó a trabajar con el y me olvide de las cosas incorrectas, en ese momento me integre a una iglesia, a una ideología política y a cursar preparatorios todo junto.

    Nunca robe, nunca mate, nunca agredí, ayudo al que puedo y me alejo del dañino.

    Las normas demasiado permisivas para niños llevan a estas tormentas sociales, niños y jóvenes sin criterios propios que siguen al flautista de hammelin (la droga + la barbarie y consumismo). El yo quiero, porque si y chau.

    Hace unos años creo que en radio Carve o el Espectador un Sr. que hablaba de la temática social y siempre terminaba con la siguiente frase:”Tela de araña la vida del hombre”

  6. Fernando says:

    Entonces nos falta: 1) más escuelas, si son de tiempo completo mejor. 2) más docentes 3)más policías patrullando 4) sacar a laburar a los presos. Tipo Yankilandia, con guardia policial a hacer tareas comunitarias. 5) Responsabilizar de alguna forma penal a los padres que mandan a sus hijos a pedir y/o robar en la calle. Te cito un alumno de 2º año liceal, después de recibir una arenga por vago: “no me importa, igual puedo salir a robar. total, soy menor”. 6) un buen correccional de menores. El INAU da risa.

    Mi familia no es privilegiada económicamente, sin embargo, supieron inculcarme que para salir adelante, no hay otra que aplicarse, al estudio y al trabajo. Tal caso que tuve que trabajar para pagar mis estudios. No me quejo, al contrario. Concuerdo que el trabajo dignifica y te da valores que no adquirís de otro modo.
    Fíjese que la decadencia social va de la mano con la decadencia moral.
    Un entorno que te enseña a ser “vivo”, “inteligente”, te lleva a lo que es hoy Argentina y a lo que vamos encaminados. La viveza de no pagar un aporte, de obtener algo a cambio de nada, de preocuparse por el “qué gano yo” por sobre el “qué ganamos todos” es deprimente.
    Poca gente está dispuesta a perder por conservar la honestidad. Conrado, somos una especie en extinción dentro de nuestros congéneres.

  7. Conrado1951 says:

    Fernando:

    Según con quien hables, te van a decir a)Bolche, b)Facho, C)Idiota,d)represor;e)Son niños, f) No se mate igual lo va a hacer otro, g) Usted tiene mucha jerarquía que lo haga un empleado, h) Querido sos un idiota,i)gordo no te mates que se ríen de vos etc, etc o Fulano usted tiene un cargo en el que no debe hacer ese trabajo, ordenle a otro que lo haga y otras cosas. Algunos empleados te preguntan todos los días como se cambia un tornillo, otros te dicen sos una masa no rompas, no tiene arreglo. Trabaje durante 34 años en un empleo publico, la mayoría de ellos en funciones técnicas. concurría atacado de asma, si llovía y si había ganado uruguay, un día compruebo que hay 30 equipos de radio fuera de servicio, ante la pregunta de que pasaba, me responden no hay repuestos. Los genios no los querían tocar. Entonces llamo al mandadero que había sido soldado y era muy disciplinado y le dijo Perez siéntese al lado mio y mire lo que hago. Anote y repita mis actos. Tomé cuatro equipos de los rotos, los puse en el banco de trabajo, los desarmé y conecte, vi que fallaba y opté por reparar los mas fáciles y enseñarle como se hacia. En dos días el tipo sin saber electrónica puso en servicios 15 equipos de 30, que los otros no sabían o no querían reparar. Cuando me pasaron a cargo de una oficina de caractger naciona, lo echaron de la oficina y lo mandaron de limpiador a otra, no soportaron que el que no sabia nada hubiera reparado lo que ellos no quisieron hacer. ¡Esta historia te clara algo? Ese es un ejemplo de como son los empleados públicos en grupo.En general es como piensan muchos en esta sociedad. Es la ley del menor esfuerzo.

  8. Conrado1951 says:

    http://www.youtube.com/watch?v=K2GTauJT5Vg

    Te sugiero veas los videos del Juez Español Calatayud especializado en menores. Quizá estés de acuerdo con el.